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El Jap! Informa de uno de los mayores choques corporativos más grandes de la historia de la industria cinematográfica tras el inesperado movimiento de Paramount Skydance, que ha presentado una oferta pública de adquisición (OPA) hostil valorada en 108.400.000.000 $ para hacerse con el control total de Warner Bros Discovery (WBD). La propuesta llega apenas tres días después de que Netflix anunciara un acuerdo para adquirir los estudios cinematográficos de WBD y la plataforma HBO Max por 83.000.000.000 $.
La diferencia entre ambas ofertas no es solo económica, sino también estratégica. Mientras Netflix busca absorber únicamente los estudios, su catálogo y el negocio de streaming, dejando fuera áreas como los canales de noticias, Paramount Skydance pretende adquirir todo el conglomerado, incluyendo divisiones televisivas como CNN, TBS o HGTV. Esta ambición multiplica el alcance del acuerdo, pero también incrementa notablemente su complejidad regulatoria y financiera.
Las OPAs hostiles, por naturaleza, suelen enfrentarse a la oposición directa del consejo de administración de la compañía objetivo, como ocurrió con el fracaso de la operación del BBVA sobre Sabadell en España. En el caso de WBD, el tamaño del conglomerado y la magnitud de los activos implicados elevan aún más la tensión en un proceso que implicará la participación de autoridades de varios países. Además, Paramount Skydance, con un valor bursátil muy inferior al de Netflix, asumiría un riesgo considerable tanto en la fase de financiación como en la posterior integración corporativa.
La irrupción de esta OPA hostil convierte la disputa por WBD en un pulso sin precedentes entre dos modelos dominantes del entretenimiento global como es el del ecosistema tradicional de estudios y cadenas liderado por Paramount y la hegemonía del streaming representada por Netflix. El desenlace, que podría redefinir el equilibrio de poder en Hollywood, dependerá ahora de la respuesta oficial del consejo de WBD y de la capacidad de ambas corporaciones para convencer a los reguladores de que sus propuestas no generarán posiciones de dominio en el mercado audiovisual.
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Imagen:
Cined | Nino Leitner